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En mis vacaciones de verano sucedió algo que nunca olvidare, conocí a la chica de mis sueños y miren lo que paso: Estabamos de enamorados hace como 2 semanas, era una relación muy bonita, íbamos a fiestas, nos ayudábamos en todo, paseábamos, y nos divertíamos juntos en estas vacaciones de verano, mi enamorada tenia en ese entonces 18 años y recién había salido del colegio, yo con 19, estaba comenzando la universidad. Cierto día mientras se acercaban los carnavales, y en la ciudad donde estabamos de vacaciones se solía hacer concursos de bailes típicos, y nosotros para matar el tiempo, no metimos a uno de estos grupos, llamados comparsas.. En uno de los ensayos, los cuales se hacían en la azotea de mi casa, comenzó a llover fuertemente, y toda la gente de la comparsa se tuvo que retirar quedándonos mi enamorada y yo solos, comenzamos a hablar sobre lo lindo que era estar juntos, en la vida iba pensar lo que iba suceder después, ella era virgen y yo también... Mientras la lluvia seguía, nosotros seguíamos hablando, de diversos temas, y la suerte que habíamos tenido de encontrarnos y conocernos, en unas vacaciones de verano, hasta que de pronto comenzábamos a besarnos de una manera diferente, nos comíamos mutuamente disfrutábamos cada unión de nuestros labios muy intensamente. Así nos la pasamos cerca de 1/4 hora, entre palabras y besos, pero yo ya estaba con la calentura adentro, mas aun, si ella estaba vestida con una pequeña falda y un polo donde se le podían ver sus grandes senos. Yo no me controle... comencé acariciándole la espalda, de ahí a tocarle su gran, enorme y hermoso trasero, pero ella bruscamente me dijo: ¡NO!, que podríamos cometer una estupidez, pero yo insistí, comencé a besarle nuevamente, y mis manos se pusieron a trabajar nuevamente, pero esta vez, tenían como fin sus senos, ella se excitaba, la veía como gozaba cada vez que mi mano se posaba en su pecho, todavía tapado con su polo... Luego de intensos minutos de caricias, me quite el polo, y me puse encima de ella, y comencé a quitarle el polo, y a chuparle sus dos hermosos, y grandes senos ella no aguantaba la arrechura, me decía: "Amor mío, te amo, te amo".. mi pene ya estaba totalmente parado ante semejantes senos.. Muy suavemente comencé a bajar mi mano hasta llegar a las piernas, de ahí, comencé a subirlas nuevamente y muy suavemente hasta que estuvo entre sus piernas, ella obtuvo su primer gemido de placer.. me acomode mejor, de tal manera que pude bajarle delicadamente la pequeña falda que tenia puesta, y se quedo en un calzoncito y pequeño, el cual lo baje agarrándolo con los dientes, ella estaba totalmente mojada, yo estaba con mi falo al punto... Comencé a besar y chupar aquella vagina que mi enamorada por primera vez en su vida se lo daba a un hombre, y ese afortunado era yo, comencé a chuparle con todo el amor que yo sentía por ella, mi enamorada gemía de placer, de mi pene salpicaban gotas de placer... Me levante y me saque el pantalón, quedándome en calzoncillos, pero donde se podía ver, que mi pinga estaba dura y grande.. me la vio y me dijo: "Si todo eso entra me va a doler", yo no dije nada, esa también era mi primera vez.. Me arrodille, y mi enamorada comenzó a tocar mi falo, y de pronto me lo comenzó chupar de una manera que nadie mas me lo hizo, tanto así, que en menos de 2 minutos, eyacule entre los pechos de mi querido amor... Comenzábamos a jugar nuevamente con nuestro cuerpo, a darnos besitos y una vez que mi palo recobro la fuerza para lo mejor, introduje muy suavemente mi pinga entre la vagina de mi enamorada, muy suavemente se lo fui introduciendo, mientras ella gemía de dolor y de placer, le dolía pero le gustaba, me decía, "métemelo todo, es muy rico, auhhhh".. comenzamos a movernos, muy suave al inicio, con algo de miedo, inexpertos, le agarre las piernas y me las puse en mis hombros, y pudimos gozar mejor, había dolor, pero el goce era mayor.. ella llego al clímax, con gritos, y diciéndonos lo mucho que nos queríamos y jurándonos amor eterno, yo me vine con ella, y eyacule encima de ella.. Al finalizar, estabamos agotados, y saque mi verga aun parada de la vagina de mi enamorada, cuando vimos las sabanas manchadas de sangre, no sentíamos dolor, mas bien, comenzamos a besarnos muy apasionadamente, símbolo que habíamos perdido nuestro virginidad con alguien que queremos de verdad... por otro lado la lluvia continuaba. Luego vinieron muchas noches de diversión... |
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